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Archive for the ‘Activ. extraescolares’ Category

El retablillo de don Cristóbal

Dentro de la XIV Muestra de teatro del IES Universidad Laboral,  asistimos (no todo el mundo, claro está, pero sí parte importante del S1B, y también del S1D), a la obra que representaba el grupo La Quimera del IES de Roces, (en la foto), El retablillo de don Cristobal.

Dibujo de LorcaSe trata de una farsa para guiñol escrita en 1931 por Federico García Lorca y representada el mismo año en la huerta de San Vicente con música en directo.

Es un texto con un lenguaje duro propio de los muñecos de guiñol. Así lo recoge el propio Federico en su prólogo: “El guiñol es la expresión de la fantasía del pueblo y da el clima de su gracia y de su inocencia. Así, pues, el poeta sabe que el público oirá con alegría y sencillez, expresiones y vocablos que nacen de la tierra y que servirán de limpieza en una época en que maldades, errores y sentimientos turbios llegan hasta lo más hondo de los hogares”.

SinopsisEl retablillo, es una obra de amor desigual, en la que un hombre mayor, Don Cristóbal   (“Cristóbal” era nombre genérico de los muñecos de guante, también llamados “cristobitas” en Andalucía), es un truhán que pretende a la joven (y un tanto “casquivana”) Doña Rosita. Intentará por todos los medios convencer a la madre de ésta que resulta ser de igual o peor calaña que Don Cristóbal.

Intervienen:

  • El autor y el director de la obra.

  • Como “muñecos” : el poeta, don Cristóbal, un enfermo, la madre de Rosita y Rosita.

La obra se inicia, pra los que no fuisteis, a modo de  prólogo, con el director y el poeta quienes  dialogan sobre lo que es el guiñol popular (El guiñol es la expresión de la fantasía del pueblo y da el clima de su gracia y de su inocencia), y discuten incluso sobre la visión que uno y otro tienen sobre los personajes. Y finaliza también con unas palabras del director mientras maneja los hilos de sus muñecos.

Para leerla, en PDF

 

 

Tradicionalmente los títeres, los personajes de guiñol, eran -y son- teatro de niños. Cuando Lorca escribe, el teatro y la poesía estaban en plena renovación (Lorca pertenece a la Generación del 27, -1927-, una generación a la vanguardia de la literatura del momento), y pretende elevar a los personajes de guiñol a la categoría de personajes “de carne y hueso”; entiende que muchos de los temas de las tragicomedias más clásicas son frecuentes en ese “teatro para niños”. El guiñol y los títeres, además, representan para Federico García Lorca, precisamente, todo lo que va a rodear todo su teatro. el arraigue en lo popular andaluz, en la tierra y en el pueblo. (Por cierto, nos vino muy bien -en clase estuvimos revisando variedades dialectales del español, oír hablar a la madre de >>Rosita con su seseo y ceceo<)

Comentaremos después a ver qué tema, o temas, creéis que aparecen en la obrita.

 

 

Añadir que previo a la representación, el director de la ESAD nos acompañó en un recorrido por diversas aulas de la escuelaY recordad que en ella nos hablaron de corrales de comedias cuando visitábamos el aula donde trabajaban los textos del siglo XVII, también hablaremos de ello.

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